Cuando dos personas viajan en un tren sentados frente a frente, observando el exterior por la ventanilla, ambos creen estar viendo el mismo paisaje. Nada más lejos de la realidad. Una ve como los árboles, las praderas, los edificios, las estaciones se aproximan, haciéndose cada vez más cercanos. La otra ve esos mismos árboles, esas mismas praderas, esos mismos edificios y estaciones, pero más tardíamente, haciéndose cada vez más lejanos, cada vez más pequeños.
Esta experiencia (resumen de un pasaje magníficamente narrado por Benedetti en “Primavera con una esquina rota”, léanlo, no se arrepentirán) se repite en todos los ámbitos de nuestra existencia: hay personas que viajan por la vida viendo el futuro como algo hermoso que se acerca, mientras que otras sólo son capaces de ver el pasado alejándose.
¿Cuántas veces creemos ver el mismo paisaje cuando avanzamos por la vida en compañía de esa persona a la que amamos?. ¿Cuántas veces nos equivocamos y sólo –desgraciadamente sólo- nos damos cuenta de la falsedad de nuestras percepciones cuando decidimos seguir caminos diferentes, cuando decidimos bajarnos de ese tren que nos llevaba a un destino común?
Viernes, 04 de diciembre de 2009. 19:30 h. Me he sorprendido a mi mismo esperando otra de sus misivas. Creía haber abandonado ese tren. Juraría que me había bajado en la última estación y ni siquiera había mirado hacia atrás para no ver como se alejaba. Y ahora temo estar en medio de la vía, esperando ser arrollado por él.
La soledad es la más puta de las aflicciones: se antoja cuando falta y se odia cuando se consigue.
Por eso dicen que “todo es del color del cristal con que se mire”.
Exacto Kitty…y por eso algunos ven la botella medio llena y otros medio vacía…aunque en esta vida, en lugar ver la botella, habría que bebersela y de un trago
estoy contigo: arriba, abajo al centro y pa`dentro. Sin respirar.
Yo no se ustedes, pero yo ya tengo la mia y me dispongo a disfrutar de una peli de terror mientras me bajo media botella de Merlot y me acurruco entre las cobijas….tipico viernes por la noche!!
Qué bueno Kitty! Que disfrutes de la película, el buen vino y de una apacible noche de viernes. Hay un fin de semana por delante, sepamos aprovecharlo.
Barbaria: a morro nos la bebemos.